El cofre

Hay veces que no escribo, y siento que cuando vuelvo tengo que pedir perdón. 
Después me acuerdo que este blog lo escribo para mi, para desahogarme y para ser yo misma y se me pasa.
Hace poco tuve un momento de vulnerabilidad en el que no me veía hace mucho.
Cuando crees haber superado un miedo del pasado, vuelve torpemente para recordarte que, sin lugar a dudas no está tan olvidado como pareciera.
Me cuesta bastante abrirme de verdad. No soy una chica tímida que no habla de lo que siente con nadie, pero lo que me lastima lo escondo.
Para que mentirme a mi misma no?
Lo que me lastima o me lastimó lo meto en un cofre y lo guardo dentro de mi. 
Con la esperanza de que se convierta en un cofre viejo y sin sentido y que ningún pirata vaya por él. 
Y por pirata hablo de mis pensamientos, como si fueran una métafora extraña.
En fin... En este cofre no hay tesoros ni nada, es como más un cofre en donde meto lo que no quiero que nadie vea de mi, ni lo que yo quiero recordar de mi misma.
Allí estan mis miedos e inseguridades. Malos recuerdos que no quiero tener presentes porque restan mas de lo que suman.
Entonces hace unos dias uno de esos miedos volvió. Esa inseguridad tenebrosa, al engaño.
A la mentira. A volver a ser engañada vilmente y a que me oculten cosas.
Me molesta bastante ser insegura y ya no creer tanto en las personas, pero la verdad es que lo que me pasó me lastimó y me dejó una cicatriz.
Una marca que aunque ya no está abierta, está ahí. Recordandome que alguna vez me hirieron y lo que me causó ese dolor.
Ojalá podria agarrar ese cofre y tirarlo bien lejos en el mar.
Para que no lo encuentre más nadie. 
Que ya no sea parte de mi, que sea del mar y lo que deja fluir.


Comentarios

Entradas populares